Seguidores

lunes, 28 de abril de 2014

El valor de la amistad

En la vida hay dos tipos de personas; las que te aportan y las que te apartan.
Las primeras son la esencia de nuestros días, esas que nos hacen ser grandes, las que nos hacen crecer como personas. Las mismas que nos han visto y hecho reír y llorar. Las que conocen nuestros mejores secretos, nuestros mayores miedos. Esas que sin pedir nada a cambio han formado parte incondicionalmente de todos y cada uno de nuestros días. Dicen que los amigos son la familia que cada uno elige. Pueden que sean amigos de toda la vida o que hayan empezado hace poco a formar parte de ésta, lo importante es tenerlos y sobretodo, saber cuidarlos. El que otras personas hayan echo que en algún momento nos apartásemos del camino, hace valorar mucho más que el resto no haya dejado de estar ni en los peores momentos. Y es ahí cuando te das cuenta y valoras todo lo que otras circunstancias no has sido capaz. Cuando te sientes en deuda con ellos por todos los momentos que quizás no hayas sabido estar como deberías y ahora no sabes como agradecerles y pagarles todo ese apoyo. Quizás sólo se trate de volver a ser lo que un día fuimos, de que vuelvan a ver en nosotros a la persona que éramos antes de cambiar, y de esa forma hacerles ver que en realidad nunca nos fuimos, tan sólo nos alejamos un poco, incluso de nosotros mismos. De eso, y de no volverles a faltar nunca. A los que acaban de llegar, darles lo mejor de nosotros cada día. Y al resto, a los que nos apartan o pretenden volver a hacerlo, darles las gracias, porque de los peores momentos se han sacado los mayores amigos y eso..eso no tiene precio.