Seguidores

domingo, 12 de abril de 2015

Desde que duermes junto a mi

Y que decirte...

Que si hablamos de compartir, me quedo hasta con tu tristeza.
Que si hablamos de besar, prefiero hacerlo en tus cicatrices.
Que si hablamos de tocar, deseo tocarte el alma.    
Que si hablamos de mirar, me tapo los ojos, me agarro fuerte de tu mano y me dejo llevar.
Que si hablamos de perder, me muero por hacerlo en cada uno de los lunares de tu cuerpo.
Que si hablamos de escuchar, tu respiración es la mejor melodía. 
Que si hablamos de ser feliz, al mundo entero le enseño tu sonrisa.                     

domingo, 30 de noviembre de 2014

Benijo


El problema es que tu te enamoraste de mis flores, no de mis raíces... Y cuando vino el otoño no supiste que hacer. 
Mi problema fue que me enamoré de lo mas profundo de ti, no de lo que te cubría... Y cuando el otoño acabó, yo necesitaba seguir teniéndote ahí. 

Quería seguir contigo para ver como caían las hojas secas en otoño y pisarlas como si de un angustioso pasado se tratase. Para que el invierno no hiciera tanta mella en mí, y no hablo preciosamente del frío. Te quería para disfrutar de la primavera, de sus olores, del tuyo.. Para bañarme en verano en tus labios, en cada centímetro de tu cuerpo.
Pero se acabó.

Y se acabó como se acaba el peor de los temporales, dejando a la deriva un barco náufrago, sin rumbo, sin capitán. Una zona cero casi sin supervivientes, donde los pocos restos que quedaron fueron aquel mar bravío y cientos de desechos esparcidos en él y en los alrededores de aquella ciudad que tantos secretos guardaba.

Mi salvación fue aferrarme a un árbol robusto que había conseguido seguir en pie a pesar del temporal, dado que sus raíces nunca se pudrieron y estaban fuertes. Un árbol que a pesar de sufrir tantos temporales, nunca se vino abajo. 
De tu salvación me gustaría hablar, pero creo que se fue con la marea...

sábado, 3 de mayo de 2014

La palabra más puta

El “pero” es la palabra más puta que conozco -. “te quiero, pero…”; “podría ser, pero…”; “no es grave, pero…”. ¿Se da cuenta? Una palabra de mierda que sirve para dinamitar lo que era, o lo que podría haber sido, pero no es. ~El secreto de sus ojos~

¿Alguien se ha parado a pensar en otras dos palabras iguales o aún más putas que el "pero"? Al menos ésta es una palabra ambigua, "Se me ha roto el móvil, pero.. tiene solución",  "Tengo un dolor de cabeza, pero.. que bien me lo pasé anoche!
Sin embargo, ¿qué hay del "siempre" y del "nunca"? ¿Cuántas y cuántas promesas nos han echo con esas dos palabras, prometiéndonos el mismísimo cielo y al final han acabado rotas como pedazos de un plato que se hace añicos al caer al suelo por culpa de un golpe? Justo el mismo plato que solemos pagar,una y otra vez, por culpa de nuestra maldita inconsciencia, creyendo que no nos volverán a fallar 'nunca más', que esa vez será 'para siempre'. Justo el mismo golpe que habíamos recibido antes.
Entonces.. ¿Se trata de confiar en nosotros mismos, jurándonos que ésta vez aprenderemos del golpe, o quizás de no confiar en las próximas personas que entren en nuestras vidas por si nos la vuelven a jugar? ¿Cómo saber cuál es el límite que dicta el grado de confianza que le debemos dar a una persona que acaba de llegar a nuestra vida para no caer de nuevo en el mismo error y así no volver a cortarnos con el mismo plato que otras personas ya rompieron antes, pero a la vez saber darles lo mejor de nosotros mismos sin quedarnos cortos por miedo a reabrir esas heridas? 
No se cual será la respuesta a todas estas preguntas, no se si algún día alguien conseguirá borrar esas dos palabras del diccionario que tanto daño han hecho. Pero algo sí tengo claro; la única certeza entre todas mis dudas es que  NADA NUNCA DURA PARA SIEMPRE.



lunes, 28 de abril de 2014

El valor de la amistad

En la vida hay dos tipos de personas; las que te aportan y las que te apartan.
Las primeras son la esencia de nuestros días, esas que nos hacen ser grandes, las que nos hacen crecer como personas. Las mismas que nos han visto y hecho reír y llorar. Las que conocen nuestros mejores secretos, nuestros mayores miedos. Esas que sin pedir nada a cambio han formado parte incondicionalmente de todos y cada uno de nuestros días. Dicen que los amigos son la familia que cada uno elige. Pueden que sean amigos de toda la vida o que hayan empezado hace poco a formar parte de ésta, lo importante es tenerlos y sobretodo, saber cuidarlos. El que otras personas hayan echo que en algún momento nos apartásemos del camino, hace valorar mucho más que el resto no haya dejado de estar ni en los peores momentos. Y es ahí cuando te das cuenta y valoras todo lo que otras circunstancias no has sido capaz. Cuando te sientes en deuda con ellos por todos los momentos que quizás no hayas sabido estar como deberías y ahora no sabes como agradecerles y pagarles todo ese apoyo. Quizás sólo se trate de volver a ser lo que un día fuimos, de que vuelvan a ver en nosotros a la persona que éramos antes de cambiar, y de esa forma hacerles ver que en realidad nunca nos fuimos, tan sólo nos alejamos un poco, incluso de nosotros mismos. De eso, y de no volverles a faltar nunca. A los que acaban de llegar, darles lo mejor de nosotros cada día. Y al resto, a los que nos apartan o pretenden volver a hacerlo, darles las gracias, porque de los peores momentos se han sacado los mayores amigos y eso..eso no tiene precio.

lunes, 31 de marzo de 2014

Ojalá me quieras libre

Exponte a tu miedo más profundo, después de eso, el miedo no tiene poder y el miedo a la libertad se encoge y desapareces, entonces serás libre.

Pongamos que hablo de Madrid

¿Añoramos un sitio por sus rincones, su encanto y todas las experiencias y anécdotas vividas allí, o sólo guardamos ese bonito recuerdo por la persona con la que compartimos y nos hizo ver de ese modo dicho lugar?

No te quiero tanto

Pongamos que hoy eche de menos una caricia, un susurro al oído o una mirada al otro lado de la almohada. Pongamos que eche de menos el calor de un abrazo en una noche fría, de esas que las gotas calan el cuerpo y no me refiero a las de la lluvia. Pongamos que eche de menos esa piedra en el camino que por una vez, no estaba ahí para tropezar, si no para sentarte a descansar y así seguir luchando con más fuerzas. Pongamos que eche de menos andar el camino escuchando algo más que música en mis oídos, esa voz que te recordaba hacia donde ibas cuando perdías el rumbo. Que eche de menos esa ilusión. Porque también que en medio del camino, una sonrisa brota cual flor en primavera y que alguien riega cada día sin saber si al final conseguirá llegar a olerla o se marchitará como tantas cosas. Pongamos que…Ya he supuesto bastante. Ahora quiero seguir andando sola para ver hacia donde me lleva mi camino, sin pensar en nada más, tan solo disfrutar de esos pequeños pero a la vez grandes detalles. Llevo el paraguas a cuestas por si vuelve a llover, pero al menos, por ésta noche, no me importaría compartirlo.